La soñadora
En medio de un cielo azul rebosante de claridad, respira suavemente la tarde sobre la cotidianidad de los transeúntes que abarrotan la Avenida Central.
En medio de comercios, ceños fruncidos, sudor y calor, brota espontánea -como planta nacida de la tierra- la hacedora de sonrisas, que con sus armas al aire desprende círculos amalgamados, derretidos como los relojes de las pinturas de Salvador Dalí. Y al igual que Dalí su burbujas se funden bajo el sol reblandecidas por el tiempo.
En medio de comercios, ceños fruncidos, sudor y calor, brota espontánea -como planta nacida de la tierra- la hacedora de sonrisas, que con sus armas al aire desprende círculos amalgamados, derretidos como los relojes de las pinturas de Salvador Dalí. Y al igual que Dalí su burbujas se funden bajo el sol reblandecidas por el tiempo.
Suaves, volátiles y de corta vida... son apenas atrapadas por el lente...